miércoles, 11 de abril de 2007

HERMENÉUTICA E INTERPRETACIÓN.

Por: Rosas Barrera Blanca Azalia

Hermenéutica: Expresión, explicación e interpretación de un pensamiento.

Mientras para Aristóteles la interpretación se refiere a la enunciación de verdades o falsedades, en el siglo XX se refiere a la interpretación de textos, principalmente de las Sagradas Escrituras, y se divide en interpretación literal “o averiguación del sentido de las expresiones empleadas por medio de un análisis de las significaciones lingüísticas”, y en interpretación doctrinal en donde lo importante es el pensamiento.[1] Considerando que las expresiones a interpretar son simbólicas de una realidad que hay que “penetrar”a través de los textos que atestiguan su existencia.

Gadamer, al considerar la comprensión de un texto en relación con su contexto, dice que la interpretación es un acontecer y, por tanto, la hermenéutica es “una relación y no un determinado objeto, como lo es un texto. Como esta relación se manifiesta en la forma de la transmisión de la tradición mediante el lenguaje, este ultimo es fundamental, pero no como un objeto a comprender e interpretar, sino como un acontecimiento cuyo sentido se trata de penetrar”[2]

Aunque los conceptos de hermenéutica e interpretación se han venido modificando a través de la historia podemos darles un sentido general con fines prácticos: la interpretación es el sentido que adquiere un texto para quién lo lee, y la hermenéutica es la metodología[3] que proporciona los medios para dar este sentido a los textos de una forma coherente.

Propuesta para hacer el concepto más accesible:

La interpretación de textos es lo que se entiende de una lectura, el mensaje que se recibe al leer. Mientras que la hermenéutica es el conjunto de conocimientos que sirven de guía en la lectura de textos, para que su sentido sea más claro y uniforme.

También es posible emplear algunas imágenes para complementar el mensaje anterior y llenar los huecos que puede dejar el lenguaje oral o escrito, por ejemplo:

La siguiente imagen[4] puede ser útil para explicar la subjetividad de la interpretación, de lo cual se desprende la idea de que no hay verdades absolutas.

La adecuación de conceptos complicados, como los de hermenéutica e interpretación, para la enseñanza de niños y jóvenes, puede verse favorecida con el empleo de elementos didácticos muchas veces más significativos que el lenguaje verbal o escrito, como en el caso de esquemas o imágenes que contengan elementos más familiares, como representaciones de niños en un salón de clases.

[1] Ferrater Mora, José. Diccionario de filosofía. Madrid: Alianza diccionarios, 1979, v. 2.
[2] Ibidem., v. 2.
[3] La mayoría de los diccionarios que consulté se refieren a la hermenéutica como “ciencia o arte”, pero considero que “metodología” es más adecuado y evita el problema de definir “ciencia o arte”.
[4] La imagen fue tomada de: E. H. Gombrich. La imagen y el ojo. Nuevos estudios sobre la psicología de la representación pictórica. Madrid: Debate, 2000, 320 p., p. 159.